En 2008, una Hostia consagrada cayó al suelo durante la distribución de la Comunión. Al ser colocada en agua, apareció sobre ella una mancha de color rojo intenso.
Los estudios mencionados en la exposición identificaron el tejido como músculo cardíaco humano.
Imágenes del milagro
CONTEMPLAR
Más allá de lo visible, este signo nos invita a contemplar con fe a Cristo vivo, presente en la Hostia consagrada.


