En Lanciano, Italia, un sacerdote que dudaba de la presencia real de Jesús en la Eucaristía experimentó, durante la consagración, un hecho extraordinario: la Hostia se transformó en Carne y el vino en Sangre.
La Carne y la Sangre del milagro se han conservado durante más de 12 siglos y aún hoy son veneradas en Lanciano, Italia.
Imágenes del milagro
CONTEMPLAR
Este signo nos invita a contemplar el misterio de Cristo realmente presente en la Eucaristía y a acercarnos con fe al Sacramento en el que Jesús se entrega por amor.

