ARGENTINA · 1996

Una Hostia consagrada fue recogida y colocada en agua dentro del sagrario. Días después, había adquirido el aspecto de carne y sangre.

Años más tarde, el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio pidió investigar el acontecimiento. La exposición señala que el Dr. Frederic Zugibe determinó que la sustancia analizada era carne y sangre que contenían ADN humano.

Imágenes del milagro

CONTEMPLAR

El signo de Buenos Aires nos lleva al corazón de la fe eucarística: en la Eucaristía recibimos a Cristo y somos llamados a permanecer en Él.

Conocer la historia completa →