ITALIA · 1264

En Bolsena, Italia, un sacerdote que dudaba de la presencia real de Cristo en la Eucaristía, durante la consagración, vio cómo la Hostia sangraba, dejando sus huellas en el corporal.

Según la tradición recogida en la exposición, el prodigio fue examinado por Santo Tomás de Aquino y estuvo relacionado con la extensión de la celebración del Corpus Christi a toda la Iglesia por el papa Urbano IV.

Imágenes del milagro

CONTEMPLAR

El signo de Bolsena nos conduce nuevamente al altar y al misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo, entregados por amor para nuestra salvación.

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